27 de enero de 2026

En un universo vasto y silencioso, la tensión entre el miedo a lo desconocido y la curiosidad humana plantea un dilema crucial: ¿deberíamos gritar para ser escuchados o permanecer en silencio para sobrevivir? La Teoría del Bosque Oscuro ofrece una inquietante reflexión.

Una de las preocupaciones del físico Stephen Hawking, fallecido un mes de marzo como este, hace dos años, fueron los virus. «El peligro es que, por accidente o diseño, creemos un virus que nos destruya», dijo en una entrevista a The Telegraph. Lo recuerda el antropólogo José Zanardini.

Por muchos motivos el físico Stephen Hawking, fallecido el miércoles pasado, debe ser una de las personalidades más admirables de la historia reciente. Un hombre castigado por la naturaleza con una de las enfermedades más terribles que puede padecer un ser humano y que, sin embargo, se negó a dejar de trabajar, dejar de pensar, dejar de vivir intensa, muy intensamente.