17 de abril de 2026
San Pedro transita un verdadero vía crucis vial, donde la crisis de caminos y rutas refleja con crudeza la desidia del Estado y la débil reacción de sus autoridades locales. Entre caminos rurales convertidos en lodazales y rutas pavimentadas hechas pedazos, trasladarse dejó de ser un derecho para convertirse en una prueba de fe… o de paciencia infinita.
El próspero departamento de Itapúa sufre, como otros territorios del interior del país, las cicatrices marcadas por un abandono histórico e institucionalizado del Estado. En consecuencia, los poblados más vulnerables han desarrollado mecanismos de subsistencia ante una única certeza, de que nunca serán vistos por autoridades centralistas y que operan solamente para beneficios personales.
Que el político en nuestro país utilice todas las artimañas posibles para obtener los votos de los electores, y que la mayoría de estas no pasen de ser simples mentiras, ya no es ninguna novedad. Lo que sí continúa sorprendiendo es la forma tonta y estúpida en que las personas siguen cayendo en estas intrigas de puras patrañas, y con ello la posibilidad de elegir a un buen gobernante.