16 de abril de 2026

El “Like” parece un gesto mínimo: un pulgar, un corazón, un toque. Sin embargo, su ubicación privilegiada en la pantalla y su presencia constante en casi cualquier red social lo convierten en una de las piezas de diseño más influyentes de la vida digital. No solo mide popularidad: también la fabrica. Y, en ese proceso, puede activar una emoción incómoda y frecuente en internet: la envidia.

Islamabad, 15 feb (EFE).- La decisión de un tribunal paquistaní de absolver al hermano y asesino de la joven estrella de internet Qandeel Baloch, en un “crimen de honor”, desató este martes la indignación de los grupos más progresistas en el conservador Pakistán, que tachan de “vergonzosa” la medida.


“Ni siquiera es tan inteligente” constituye una frase que se destaca por su celosa ambición. Así, mezclada con una falsa admiración por el trabajo ajeno, la envidia toma el rol de la inoportuna invitada que no podemos desechar fácilmente de nuestra vida.
