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De acuerdo al CEO de Google DeepMind, Damis Hassabis, para que la inteligencia artificial general iguale o supere a la inteligencia humana aún estamos a cinco o diez años de distancia para que ello suceda.
ABC Negocios conversó con Renato Pomata, director de Mambo y Selective, sobre el desafío de los responsables de liderar organizaciones, combinando con equilibrio el conocimiento, la experiencia, la intuición, los datos y la inteligencia artificial, en los diferentes procesos de operación de las empresas.
Para Pomata, las industrias, especialmente en sectores como retail, manufactura y servicios, han adoptado sistemas digitales para gestionar información y los gerentes se pueden ver abrumados por dashboards, reportes extensos y alertas constantes que generan incertidumbre en lugar de claridad, dando paso al fenómeno de la “parálisis por análisis”, que abre el espacio para que la abundancia de información impida tomar decisiones rápidas y acertadas.
Valor de la experiencia en la era digital
“La experiencia sigue siendo un activo insustituible en la toma de decisiones”, afirma contundentemente Pomata. De acuerdo al director, un gerente con años de experiencia conoce patrones y comportamientos del consumidor que los algoritmos aún no pueden interpretar con precisión. Para empezar pone como ejemplo al sector de trade marketing y retail, en el que los datos pueden indicar una baja en un producto.
Bajo este supuesto, Pomata sostiene: “Un software podría sugerir una estrategia de descuento, pero un gerente con experiencia sabrá que el problema no es el precio, sino la falta de exhibición, distribución o una mala colocación en la góndola. La combinación de ambos enfoques lleva a mejores soluciones”.
Filtrar la información para evitar el ruido
Para Pomata hay tres claves importantes para aprovechar la tecnología, sin caer en la sobrecarga de información: definir indicadores claves de desempeño (KPIs); automatizar reportes inteligentes, integrar la experiencia humana en el análisis y priorizar la información; y enfocarse en los datos accionables evitando caer en el seguimiento de métricas que no generan impacto tangible en la estrategia.
La IA está cambiando la forma de análisis de información y es crucial recordar que para alcanzar éxito en su uso, la materia prima o la gasolina de la IA son los datos e información, al igual que el prompt que utilizamos para obtener respuestas en las plataformas de inteligencia artificial generativa, el resultado dependerá de la precisión informativa que proporcionamos.

La IA no reemplaza al humano
Renato Pomata dejó en claro que la IA es una herramienta de apoyo y no un reemplazo de la intuición humana. “Su valor radica en proporcionar información procesada y accionable que potencie la toma de decisiones estratégicas”.
Para el director de Mambo, el uso de IA en la toma de decisiones puede resultar un factor relevante en tres procesos clave: análisis predictivo para prever tendencias de consumo y optimizar inventarios; automatización de procesos para reducir el tiempo de análisis mediante la generación de reportes inteligentes; y la optimización de estrategias comerciales para sugerir precios, promociones o distribución basadas en datos históricos y en tiempo real.
¿Cuál es la mejor técnica para filtrar y analizar datos?
Establecer KPIs claros y utilizar herramientas de automatización para filtrar información relevante. Por ejemplo, en una empresa de retail, en lugar de analizar cada transacción individualmente, se pueden configurar alertas para detectar cambios significativos en la demanda de un producto.
La cultura muchas veces vence a la estrategia, a la información y al análisis, ¿cómo superar esta barrera?
Integrando la cultura de toma de decisiones basada en datos con incentivos claros. Por ejemplo, si los equipos de ventas ven que el uso de datos mejora su desempeño y bonificaciones, estarán más dispuestos a adoptar un enfoque analítico.
Además, es fundamental que los departamentos de marketing, comercial y trade trabajen de forma alineada desde el inicio de la estrategia, cocreando la planificación y la bajada al equipo. Si no hay integración desde la base, las mejores estrategias pueden fracasar en la ejecución.

¿Es aconsejable tomar decisiones audaces que son pura intuición?
Depende del contexto. En mercados muy dinámicos, la intuición puede ser clave, pero siempre es recomendable buscar evidencia que la respalde. Una empresa que lanza un nuevo producto sin estudios de mercado asume un gran riesgo, pero si combina su conocimiento con datos de tendencias, reduce la incertidumbre.
¿Cómo combatir la sobreinformación en las decisiones empresariales?
Priorizando información clave y delegando análisis a herramientas tecnológicas. Un ejemplo práctico es el uso de BI (Business Intelligence) que resume grandes volúmenes de datos en insights accionables.
¿Qué porcentaje de mejora productiva aporta el manejo de herramientas digitales?
Empresas que implementan herramientas digitales pueden ver mejoras de hasta un 20-30% en productividad. Por ejemplo, un sistema de gestión de inventarios y logística basado en IA puede reducir pérdidas por desabastecimiento en un 25%, optimizando el flujo de productos en supermercados.
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Sinergia entre tecnología, experiencia e inteligencia artificial
Renato Pomata es categórico al sostener que las empresas que logren combinar la tecnología con la experiencia serán las más competitivas en el futuro. “No se trata de acumular datos, sino de convertirlos en información útil y procesable. Al filtrar el ruido y enfocarse en indicadores clave, las decisiones se vuelven rápidas, precisas y alineadas con la realidad”, comentó el experto.
Finalmente, sostiene que la tecnología y la IA son herramientas poderosas, pero el juicio humano sigue siendo el diferenciador definitivo en un mundo saturado de información y el éxito dependerá de la capacidad para integrar estos tres pilares sin que uno opaque al otro.