15 de abril de 2026

Lo que en 2022 se inició como una fascinación por las primeras interfaces de chat de IA, en el 2026 se ha transformado. Vivimos una reestructuración de las cadenas de valor, la infraestructura crítica y la toma de decisiones estratégicas. Entender el ecosistema es una necesidad para identificar dónde residirá la ventaja competitiva profesional y empresarial.

La conversación global sobre la IA se amplifica desde varios frentes. En el frío de Davos el relato estuvo a cargo de los principales actores, mientras otras voces amplifican la caída de la burbuja digital y Citrini Research, un portal de análisis de mercado, golpea el tablero con un ensayo incómodo y futurista que hizo temblar Wall Street, pronosticando caos en tres sectores económicos.

Es siempre interesante leer los comentarios del Ing. Ricardo Canese y, quizás, los de mi amigo Pedro Ferreira. El primero defendiendo a capa y espada el ineficiente y corrupto monopolio estatal de la ANDE, y aún fantaseando con un gobierno comunista en Paraguay.

El ser humano nunca debe convertirse en un mero dato o materia prima para las máquinas. Por el contrario, la IA debe convertirse en una herramienta para el bien común, que abra nuevas puertas al progreso para el Sur Global. Para convertir esta visión en realidad, la India presentó el marco MANAV para una gobernanza de la IA centrada en el ser humano.


Samsung Electronics presentó en CES 2026 (Las Vegas, EE.UU.) su visión “Your Companion to AI Living”, posicionando a la IA como el eje central de un ecosistema conectado que acompaña a los usuarios en su vida diaria a través del entretenimiento, el hogar y el cuidado personal.