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¿Qué es la ansiedad social?
La ansiedad social, también conocida como fobia social, es un trastorno que se caracteriza por un miedo intenso y persistente a situaciones sociales o a ser observado por otras personas.
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A menudo, este trastorno lleva a la evitación de interacciones sociales y puede limitar severamente el funcionamiento diario.

Síntomas comunes incluyen una preocupación extrema por ser juzgado o evaluado negativamente; miedo a situaciones sociales, como hablar en público o conocer personas nuevas; evitación de situaciones sociales o experimentar ansiedad intensa cuando no se pueden evitar; y síntomas físicos como sudoración, temblores o palpitaciones.
Para una autoevaluación reflexioná sobre tus sentimientos en situaciones sociales y considerá si experimentás ansiedad significativa de manera frecuente. Realizá un seguimiento de situaciones que provocan estas reacciones para identificar patrones.
Estrategias para gestionar la ansiedad social
Varias son las maneras de gestionar la ansiedad social. La exposición gradual es una de ellas. Establecé pequeños objetivos alcanzables, y empezá por situaciones que generen un nivel reducido de ansiedad.
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Incrementá gradualmente la dificultad. A medida que te sientas más cómodo, enfrentá situaciones más retadoras. También podés recurrir a técnicas de relajación.
Practicá técnicas como la respiración profunda, la meditación o el yoga para reducir la ansiedad en el momento.

Además, podés desarrollar tus habilidades sociales participando en grupos de habilidades sociales. Estos ofrecen un ambiente seguro para practicar y fortalecer tus capacidades interpersonales.
Otra opción son los ensayos de role-playing. Practicá conversaciones y situaciones sociales comunes con amigos de confianza.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es también muy eficaz. Considerá la TCC, que es ideal para enfrentar la ansiedad social. Esta terapia ayuda a modificar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen al trastorno.
Y no olvides la búsqueda de apoyo. Hablá con amigos, familiares o profesionales acerca de tus experiencias. Compartir tus sentimientos puede aliviar el aislamiento que a menudo acompaña a la ansiedad social.
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La ansiedad social puede ser un desafío formidable, pero con estrategias adecuadas, es posible manejar sus síntomas y mejorar las interacciones cotidianas. Identificar los síntomas específicos de ansiedad social es el primer paso para desarrollar un plan de acción efectivo.
Recordá que buscar ayuda profesional puede ser crucial para recibir el apoyo necesario en este viaje hacia el bienestar emocional.