1 de enero de 2026

AYOLAS. Trabajadores del sector pesquero comercial ayolense señalan que el 2025 fue un año especialmente difícil para la actividad. La bajante del río Paraná, los factores climáticos adversos y la presencia de algas acuáticas influyeron negativamente en la pesca. Esta situación derivó en una marcada escasez de pescado. En consecuencia, la economía local se vio directamente afectada.


Durante este año y el segundo semestre del anterior hemos presentado una serie cuyo objetivo final fue explicar, al pueblo de a pie y también a los académicos, la manera cómo funcionan algunos conceptos básicos sobre la potencia y la energía derivada de las veinte máquinas de Itaipú.

La demanda de energía eléctrica del mercado paraguayo, incluyendo las pérdidas de la ANDE, creció 10,6% en los nueve primeros meses de este año, según se desprende de los informes mensuales sobre la materia del Viceministerio de Minas y Energía, cuya última publicación arrastra dos meses de atraso.

AYOLAS. La exfuncionaria de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Nélida Caballero, protagonizó una llamativa protesta al ingresar al interior de un féretro para exigir su reincorporación laboral. La mujer, que fue separada recientemente de su puesto, denunció la falta de respuesta de las autoridades. La medida se desarrolló frente al portón de ingreso de la institución.

Pescadores comerciales mantienen las manifestaciones frente a la sede de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) en Ayolas, exigiendo la liberación de una mayor cantidad de agua a través del vertedero Aña Cua. Los trabajadores sostienen que la presencia masiva de algas en el río Paraná dificulta la navegación y afecta de manera directa la actividad pesquera. La situación se agrava cada día debido a la escasa circulación del agua en la zona. Los manifestantes señalan que la producción se encuentra prácticamente paralizada.
Yacyretá ha sido un pésimo negocio para el Paraguay. Testigos de la época cuentan que la firma del Tratado de Itaipú se precipitó por un exabrupto del Gral. Alejandro Lanusse en la mesa del Gral. Emilio Garrastazu Médici, y, por su parte, la del Tratado de Yacyretá, el 3 de diciembre de 1973, hace 52 años, por una llamada telefónica de Juan Domingo Perón a su amigo Alfredo Stroessner. Desde entonces han pasado 13 presidentes en Brasil, 16 en Argentina, aquí cayó la dictadura y se han sucedido diez gobiernos más, y hasta el día de hoy las condiciones leoninas en detrimento del Paraguay en ambos instrumentos continúan vigentes, con una diferencia: Brasil, al menos, ha pagado el precio de costo. Argentina, ni eso. El resultado es que, 52 años después, la deuda por la construcción de Itaipú ya está cancelada, mientras que la deuda de Yacyretá es un agujero negro cuya profundidad nadie conoce a ciencia cierta y que, en vez de reducirse, crece cada vez más.