11 de enero de 2026

Cuando oímos un violín, directamente lo relacionamos con historias románticas, llenas de magia y nostalgia. Para Cristhian Díaz (18), ejecutar este instrumento representa una pasión que le da la posibilidad de transmitir una infinidad de sentimientos, que van desde la tristeza hasta la felicidad. “Tocar el violín me produce satisfacción, porque gracias a ello puedo manifestar ante los oyentes todo tipo de emociones”, expresa.

Se define a sí misma como "loca por la música", pues de pequeña descubrió su amor por el violín y las artes; ella es Ana Lucrecia Taglioretti (19). Su voluntad y destreza posibilitan que supere el ser invidente e integrar el conjunto de cámara de la Orquesta Sinfónica Nacional. Cuenta con méritos, ya que tuvo la oportunidad de presentarse con artistas como Rolando Chaparro, Lizza Bogado, Carlos Vives y otros.
