7 de marzo de 2026

BERLÍN. Astrónomos del Observatorio Europeo Austral han captado una imagen sin precedentes de la Vía Láctea, revelando una compleja red de filamentos de gas frío en su Zona Molecular Central, fundamental para entender la formación estelar y la evolución galáctica.

Despedirse nunca es fácil, pero a la nave espacial Gaia le ha llegado su tiempo de decir adiós. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha apagado a esta nave luego de más de una década recopilando datos que se seguirán utilizado para estudiar a la Vía Láctea.


La Vía Láctea surgió hace 13.500 millones de años pero no podemos ver cómo sucedió. Lo más parecido es observar galaxias similares, como Firefly Sparkle, formada 600 millones de años después del Big Bang y cuya observación detallada ha proporcionado nueva información sobre la formación temprana de las galaxias.

Investigadores de varios países han descubierto un planeta rocoso alrededor de una estrella ya muerta que da pistas sobre cómo podría ser la Tierra dentro de unos 8.000 millones de años, cuando se haya “apagado” el Sol, y han lanzado un esperanzador mensaje sobre la supervivencia final de la Tierra.

SANTA CRUZ DE TENERIFE, España. El exoplaneta excéntrico TIC 241249530 b, que es similar a Júpiter, mostró que los gigantes gaseosos o júpiteres calientes se forman en órbitas alejadas de sus estrellas, según un estudio realizado por un equipo internacional en el que participa el Instituto español de Astrofísica de Canarias (IAC), que publica Nature.