16 de abril de 2026

Pobladores del barrio San Blas - Independencia, solicitaron a las autoridades la rehabilitación de la estructura de la Unidad de Salud Familiar (USF), que se encuentra con daños en el techo. Entretanto, las funcionarias de salud prestan servicio en una escuela y, recientemente, se mudaron a una precaria vivienda que es prestada por un vecino de la dependencia sanitaria.


TACUARAS. Una pareja de adultos mayores que vive sola en la compañía Yaguarón, distrito de Tacuaras, denuncia el abandono total del sistema público de salud. La mujer permanece postrada en cama desde hace un año y siete meses sin haber sido examinada nunca por un médico de la USF local, mientras el Ministerio de Salud sostiene, en planillas, que la asistencia se habría cumplido.
En junio de 2025, el Ministerio de Salud y la Asociación Nacional Republicana (ANR) renunciaron a crear una Unidad de Salud Familiar (USF) en la subseccional Nº 1 del Bº Pacú Cua de Encarnación, sin rescindir convenio. Adenda dice que promoverán un “Centro Comunitario” sin dar más detalles y tras uso proselitista del convenio.

CORONEL OVIEDO. Una Unidad de Salud Familiar (USF) construida por la Itaipú Binacional por un valor de G. 1.930 millones permanece abandonada desde hace más de seis meses en la compañía Espinillo de esta ciudad, pese a que la obra ya fue totalmente concluida. Actualmente, la unidad de salud familiar se encuentra rodeada de yuyales y en total estado de abandono, situación que genera preocupación entre los vecinos debido a la presencia de víboras y otras alimañas que representan un peligro para las criaturas del sector.
El establecimiento sanitario de callejón San Antonio, distrito de Concepción, fue afectado por el fuerte temporal que se registró en la tarde de este viernes en la zona. El local quedó sin techo y el agua de lluvia mojo documentos, muebles, equipos informáticos, entre otros que estaban dentro del local. Una vivienda de la zona fue afectada por la caída de un árbol.
El país de maravillas que todos los días nos pintan nuestras autoridades está lejos de ser realidad en sectores claves, como la salud y la educación, por ejemplo. Y no se trata de dar satisfacción o solución de nuevas necesidades o problemas, sino de antiguas situaciones, que son difíciles de entender que sigan existiendo en esta época, como ciertos episodios ocurridos tan solo en los últimos días. Este desastre del sistema sanitario refleja tanto la ineficiencia como la insensibilidad de las autoridades, Quienes se ven forzados a recurrir a ella, por razones económicas, se exponen a experimentar la falta de medicamentos, de insumos, de equipos o de personal idóneo, sin que las reiteradas denuncias, tanto de las víctimas y de sus familiares como del Círculo Paraguayo de Médicos, conmuevan a los responsables del patético estado de cosas. La inoperancia de la sanidad estatal implica no solo un desprecio al derecho a la vida o a la integridad física, sino también a la dignidad de las personas.