27 de marzo de 2026

Imaginá que es de mañana, hay agua hirviendo, café que gotea o té que infusiona, y tenés una taza entre las manos; para muchos, ese gesto es un piloto automático que convive con notificaciones, prisas y la primera lista mental del día. Sin embargo, especialistas en bienestar y atención plena coinciden en que esa rutina cotidiana puede transformarse en un “ancla” de mindfulness: un momento breve, realista y accesible para entrenar la presencia.