16 de abril de 2026

El sueño de media tarde no es falta de voluntad: suele ser bioquímica y elección de ingredientes. Te contamos cómo armar almuerzos que sostengan energía sin pesadez, con un truco simple, errores típicos y tips aplicables hoy.

Dormir en pareja puede parecer ideal, pero especialistas advierten sobre los peligros del sueño fragmentado. La solución podría estar en un “divorcio de sueño”, promoviendo así un descanso de calidad que beneficie la salud mental y emocional.

Despertarse una vez en la noche para ir al baño puede ocurrir de forma ocasional —por haber bebido mucho líquido tarde, por alcohol o por una cena salada—. Pero cuando el episodio se repite casi a diario y fragmenta el sueño, conviene ponerle nombre: nicturia, el acto de levantarse una o más veces durante la noche para orinar.

En un día atravesado por pantallas, notificaciones y pendientes, el último paisaje que ve el cerebro antes de dormir suele ser el dormitorio: ropa acumulada en una silla, cables a la vista, vasos en la mesa de luz, el celular encendido. La “limpieza visual” propone lo contrario: dedicar apenas diez minutos a reducir el desorden y las fuentes de estímulo, con el objetivo de acostarse con menos ruido mental y levantarse con una sensación de control.

Quien convive con un perro lo ha visto alguna vez: el animal descansa plácidamente y, de repente, comienza a mover las patas como si persiguiera algo invisible. A veces gruñe, ladra en susurros o agita los bigotes. ¿Está soñando? ¿Es normal que tiemble así? La ciencia del sueño canino ofrece respuestas bastante claras.

A medida que la noche cae, los sueños despiertan emociones y revelan temores: caer, volar, ser perseguidos. En esta exploración onírica, la ciencia desentraña patrones que conectan nuestras almas en un lienzo de experiencias compartidas. Estos son los cinco sueños más comunes.