17 de febrero de 2026

Representantes del sector productivo indican que el aumento de la tasa al agro busca “desviar” el problema real de la Caja Fiscal. Además refieren que una suba al gravamen a la soja o arroz como la propuesta presentada, afectará no solo a productores, sino que también directamente impactará al consumidor paraguayo.

A horas de la firma del acuerdo Unión Europea (UE)–Mercosur, los gremios productivos paraguayos coincidieron en que el entendimiento representa una oportunidad para ampliar mercados, atraer inversiones y avanzar en la industrialización, aunque advierten que el verdadero desafío estará en la implementación para que los beneficios se traduzcan en mejores condiciones para el productor y el sector exportador.

Aunque la producción de soja cayó en la zafra 2024/25, los envíos de aceite y pellets alcanzaron máximos históricos en cuatro años, mostrando cómo la industrialización compensó la caída del grano, según datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

Desde la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) destacaron que el año 2025 fue desafiante y que el procesamiento de la soja permitió agregar valor al sector y fortalecer el mercado interno. Además, el gremio insta a la implementación de políticas previsibles que impulsen inversiones y acompañen el crecimiento industrial, que consideran clave para un Paraguay más competitivo este año.

La agricultura extensiva sigue siendo uno de los principales motores de la economía paraguaya, moviendo US$ 4.000 millones de dólares en exportaciones. El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) está construyendo uno de los parques tecnológicos más grandes de Sudamérica, y para el 2027 tiene previsto lanzar la primera variedad de soja tolerante a la sequía.