24 de febrero de 2026

El sistema previsional del sector público vuelve al centro del debate económico. La versión con media sanción del Proyecto de Ley “De reforma de la Caja Fiscal”, aprobada por la Cámara de Diputados en febrero de 2026, introduce cambios que modifican de manera sustancial la trayectoria financiera del Sistema de Jubilaciones y Pensiones del Sector Público. El análisis fiscal y actuarial del nuevo esquema dado a conocer por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) muestra que la propuesta corrige de forma efectiva el deterioro proyectado y acerca el sistema a una senda de mayor sostenibilidad en el largo plazo.

De acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a octubre de 2025, el saldo de la deuda pública del sector público total ascendió a US$ 19.928,6 millones. Al desagregar por órgano pagador, la deuda de la Administración Central alcanzó US$ 17.645,7 millones, cifra que concentra 88,5% del total y equivale a 36,4% del PIB. En tanto, la deuda pública con garantía soberana sumó US$ 2.282,9 millones, con una participación de 11,5% sobre el total y 4,7% del PIB.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), los recursos públicos depositados en el sistema financiero muestran un crecimiento sostenido. Las cifras reflejan tanto la expansión del volumen total de depósitos como la relevancia del sector público en la estructura de fondeo del sistema bancario.

En los últimos tres años, los salarios en Paraguay registraron un aumento generalizado. Conforme con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el ingreso promedio nacional en el segundo trimestre de 2025 alcanzó G. 2.949.900, lo que supuso una mejora de G. 470.000 en comparación con 2022. Además, una acentuada brecha entre categorías ocupacionales, lo percibido por hombres y mujeres de aproximadamente G. 700.000, así como los aumentos que fueron de unos G. 600.000 para trabajadores y G. 350.000 para mujeres.

En mayo de 2025, los depósitos del sector público revelan un notable cambio: el 68,4% de los depósitos en dólares son a la vista, mientras que el 62% en guaraníes corresponde a certificados a plazo, reflejando tensiones económicas y decisiones estratégicas.