4 de abril de 2025
Análisis sobre las oportunidades y desafíos de Paraguay vinculados con las empresas electrointensivas de base tecnológica, realizados por el Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE), de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FPUNA) (*).
El sector energético paraguayo es y será siempre un gran desafío para las autoridades nacionales; lastimosamente no se le presta la atención que corresponde. Hoy salimos de un gobierno lleno de falencias y entramos en uno novel, sobre el cual tenemos las dudas normales. Los desafíos son múltiples, pero aquí apenas haremos referencias a uno general y a los asociados a las binacionales.
El agua es la materia prima de la producción de las centrales hidroeléctricas, es decir, las instalaciones solo son capaces de aprovechar el agua que les llega. En el caso de la Central Hidroeléctrica Itaipú, existe una fuerte relación entre el agua que ingresa a la central por el río Paraná (caudal afluente - medido en metros cúbicos por segundo) y la generación de electricidad (medida en GWh) tal como se muestra en el gráfico del comportamiento de ambas variables desde enero de 2009 hasta diciembre de 2021.
Continúo viendo en las tapas de los diarios que supuestos especialistas del sector energético (¿?) siguen dando a nuestra gente la falsa expectativa que vendiendo la energía excedente paraguaya de Itaipú a precio de mercado podemos recibir miles de millones de dólares. Antes de entrar en detalles, afirmo, y que me desmientan los especialistas, en el Brasil no existe precio de mercado, luego, cómo se va a vender a ese precio.
En las conclusiones del trabajo publicado en las tres ediciones anteriores del Suplemento Económico, el autor se refirió a tres puntos: el primero, cómo tratar de minimizar los efectos de la crisis energética; el segundo, una propuesta para expandir los beneficios de la energía eléctrica a todo el país y, finalmente, la construcción de un polo industrial trinacional cercano y con participación de nuestros dos gigantes vecinos fronterizos.
La propuesta es realmente ambiciosa, para tratar razonablemente al sistema energético nacional deberíamos incluir a todos sus componentes, tanto en planeamiento, como en estructuras y gestión; además, referirnos a mercados, producción, transmisión, distribución y comercialización. Concordarán conmigo que ello podría exigir la elaboración de un extenso libro para todos sus detalles, especialmente si se pretende incluir al pasado, presente y futuro.