10 de enero de 2026

El operativo retorno de este domingo nuevamente se convirtió en una odisea sobre la ruta Luque–San Bernardino, donde extensas filas de vehículos y demoras se volvieron a poner en el centro de la crítica la gestión del peaje Ecovía, recientemente cedido por el MOPC a la empresa Rutas del Este.

El proyecto de la autopista elevada de Luque, como parte de la ampliación de las rutas Luque-Areguá y Luque-San Bernardino hasta la ruta PY02, afectará a propiedades privadas, lo que requerirá una millonaria inversión para las expropiaciones. La construcción comenzará a finales de 2025 y los trabajos durarán tres años, aunque el proyecto final aún no ha sido aprobado.

El diputado Raúl Benítez calificó de “supernegocio” el proyecto de “superautopista” que anunció ayer el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) como la nueva obra que tienen planeada. Según el legislador, la obra carece de rigurosidad técnica y de planificación, además de no beneficiar realmente a la ciudadanía.

El MOPC confirmó que, como parte del plan de mejoramiento de las rutas Luque-Areguá y Luque-San Bernardino, hasta su conexión con la PY02, prevén la construcción de una autopista elevada de 4 km, que cruzará prácticamente toda la ciudad de Luque. La inversión estimada oscila entre 180 y 200 millones de dólares. Incluye el mejoramiento de ambas carreteras.

El MOPC informó que el consorcio Rutas del Este, concesionaria de la ruta PY02, está preparando un plan de contingencia, a fin de garantizar la seguridad, asistencia y fluidez del tránsito, especialmente en el peaje de Ypacaraí, donde se prevé mayor volumen de tráfico.

Una vez más los habitantes de la compañía Costa Pucú y comunidades aledañas de Caacupé se movilizaron para exigir la colocación de un viaducto peatonal en el kilómetro 55 de la ruta PY02. Los vehículos pasan a gran velocidad por la zona, y al no existir la pasarela, los vecinos pasan sobre el asfaltado lo que ya generó varios accidentados.