2 de febrero de 2026

El fiscal que investiga un supuesto atentado con explosivo que se produjo esta semana en una estancia de la zona de Yasy Kañy, Canindeyú, especuló que el objetivo era asesinar a un testigo clave en una causa abierta contra el líder “sintierra” Rubén Villalba, actualmente en prisión preventiva por supuestos hechos relacionados con invasión de tierras.

La fiscala que investiga el doble homicidio que se registró el jueves pasado en una estancia ubicada en Yasy Cañy, departamento de Canindeyú; dijo que las primeras versiones apuntan a una posible implicancia del dirigente campesino Rubén Villalba como parte del hecho. Sin embargo, agregó que es muy poca la información que tiene aún sobre el hecho.

La Comisión Interamericana de DD.HH. (CIDH) notificó al Estado paraguayo su decisión de abrir el “caso Curuguaty” para su análisis de fondo e insta a una solución amistosa. Los peticionantes, entre ellos Rubén Villalba, alegan presuntas vulneraciones al debido proceso por irregularidades. El caso guarda relación al trágico 15 de junio del 2012, cuando fallecieron campesinos y policías en Curuguaty y que luego desembocó con el juicio político que destituyó al presidente de la República Fernando Lugo.

YASY CAÑY. Tal como ya manejaban los investigadores, Rubén Villalba, el exprocesado por la masacre de Curuguaty, es el principal líder de la ocupación de una propiedad perteneciente a la familia Sanabria López en la colonia Tacuapí de este distrito. El mismo dirigente se autodelató a través de varios videos que grabó repudiando los desalojos y a los sojeros.

El fiscal Meiji Udagawa afirmó este viernes que apuntan a un grupo de campesinos que están liderados por Rubén Villalba —quien fuera condenado y luego absuelto en el caso Curuguaty— como los que atacaron el miércoles pasado el retiro de la estancia “San Marcos”, ubicada en la jurisdicción de Yasy Cañy, Canindeyú.