19 de febrero de 2026

GRANADA. Investigadores de la Universidad de Granada revelan que ciertos métodos de resonancia magnética funcional (fMRI) pueden inducir conclusiones erróneas sobre la actividad cerebral, sugiriendo una cercanía al “punto crítico” que, en realidad, podría ser un mero artefacto estadístico.

Desde el Hospital Acosta Ñu solicitan la instalación de un equipo de resonancia magnética, alegando que beneficiará a muchos niños, principalmente a los que son del interior del país y de escasos recursos. Actualmente, los pacientes se realizan este estudio mediante un convenio con el sector privado.

Un equipo de resonancia magnética que fue donado por Japón en septiembre de 2020 para el Instituto Nacional del Cáncer (Incan), nunca se puso en funcionamiento, reclaman los pacientes. La necesidad del costoso resonador es urgente, refieren los afectados. El director general del hospital, doctor Raúl Doria, alegó que el equipo tuvo que volver a su país de origen y ahora ya está operativo. Prometió que a fin de mes comenzarán a hacerse estudios.

En el Hospital de Clínicas ya no hay turno para realizar estudio de resonancia magnética para este año confirmó su propio director, Jorge Giubi, quien reconoció que es el único resonador magnético del sector público. La falta de un mejor presupuesto impide brindar un mejor servicio, lamentó el director del hospital escuela.

Para lo que resta del 2023 ya no hay turno para el estudio de resonancia magnética en el Hospital de Clínicas. Quienes lo necesiten deberán esperar hasta el 15 de diciembre a fin de agendar turno para el año que viene. Por su parte, el director del Hospital confirmó la situación.

Asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) denunciaron que deben esperar varios meses por la realización de estudios como resonancia magnética, pese a la urgencia de la orden médica. La Asociación de Pacientes con Espina Bífida reclamó que en la previsional, niños con esta patología deban aguardar tres meses o más por el examen imagenológico.