26 de abril de 2026

El líder de bancada de Honor Colorado en Diputados, Miguel Del Puerto afirmó que supuestamente no impedirán que se solicite informes sobre el memorando de entendimiento entre los Estados Unidos de América y nuestro país, mediante el cual ahora se prevé el arribo de unos 25 refugiados rechazados por el gobierno de Donald Trump. Hay un pedido de informes sin respuesta ya desde finales de marzo.
La semana pasada, el Gobierno nacional destacó con bombos y platillos la firma de un acuerdo de entendimiento entre Paraguay y Estados Unidos en el que, a través de la Comisión Nacional de Apátridas y Refugiados (CONARE) y los Departamentos de Estado y de Seguridad, respectivamente, de aquel país, se propone a Paraguay el traslado en calidad de refugiados, de extranjeros que el país del norte no quiere recibir o no quiere seguir manteniendo en su territorio y que por temores fundados no pueden volver a su país de origen. Increíblemente, el documento dice que el mismo “entrará en vigencia en el momento de su firma”. El canciller Rubén Ramírez Lezcano por lo visto olvidó informar al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, con quien se hizo la firma, que nuestra Constitución, en su art. 137, reconoce “los tratados, convenios y acuerdos aprobados y ratificados” (por el Congreso), y el art. 202, inc. 9, menciona entre las atribuciones del Congreso “aprobar o rechazar los tratados y demás acuerdos internacionales suscritos por el Poder Ejecutivo”. A todas luces, nada de esto ocurrió aún, de modo que el aludido documento mal puede entrar en vigencia inmediata.

REDACCIÓN INTERNACIONAL. Los solicitantes de asilo en EE.UU. podrían ser reconducidos hacia a Paraguay, según el Acuerdo de Tercer País Seguro (STCA) firmado hoy entre las cancillerías, en Washington DC. El Gobierno de Donald Trump busca “compartir la carga” enviando a nuestro país a inmigrantes de otras regiones.



España, China, Rusia, Francia y Grecia evacuan a toda marcha a sus connacionales desde Líbano mientras crece el temor de una guerra de mayor escala entre Israel y las milicias libanesas Hezbolá e Irán. Las operaciones tomaron celeridad tras la posible incursión terrestre israelí en suelo libanés.