19 de febrero de 2026

Desde el sector de la UNA, que fueron invitados a último momento para participar de la mesa técnica, manifestaron preocupación por una fuga de cerebros que se está dando a partir de la aprobación a tambor batiente del proyecto de reforma de la Caja Fiscal en Diputados. Pidieron coherencia y presentaron una propuesta de modificación

La Cámara de Senadores postergó hasta el 25 de marzo el tratamiento de la reforma de la Caja Fiscal, mientras los especialistas siguen cuestionando los privilegios de los docentes, su baja formación y el impacto financiero del sistema jubilatorio.

Presionado por las movilizaciones a nivel país, el oficialismo de la Cámara Alta se vio obligado a retroceder en su intención de aprobar el proyecto de Ley de Reforma de la Caja de Jubilaciones del Sector Público y analizará otros cambios al proyecto, entre ellos, el de flexibilizar el porcentaje de sustitución del haber jubilatorio.

BUENOS AIRES. El Senado argentino debate hoy el proyecto de reforma laboral impulsado por la administración del libertario Javier Milei. Principales centrales sindicales convoca a paros generales y movilizaciones. Punto por punto, los cambios propuestos por el oficialismo.

El proyecto de ley de Reforma del régimen de jubilaciones del sector público que podría quedar sancionado en la fecha plantea una solución de corto plazo que si bien reducirá presión al fisco, este no eliminará el déficit en el fondo jubilatorio, que requiere en el tiempo reformas más profundas, coincidieron expertos en un foro denominado “Caja Fiscal: Desafíos para superar la crisis”
La reforma de la Caja Fiscal, aprobada con celeridad en la Cámara de Diputados la semana pasada, revela una verdad incómoda sobre el Estado paraguayo: un crónico abandono e irresponsabilidad que permitió que el sistema previsional público acumule déficits millonarios durante años, mientras ciertos sectores mantienen privilegios intocables sin empacho y a la vista de la ciudadanía. El problema no comenzó con este Gobierno, sin duda, pero sus integrantes, empezando por legisladores que representan al cartismo gobernante, no quieren desprenderse del todo de irritantes privilegios mientras lo exigen para otros sectores. El Senado tiene ahora la oportunidad de corregir este rumbo: o se avanza hacia un sistema equitativo para todos, o se confirma que las reformas son solo para los de abajo.