4 de febrero de 2026

El Defensor del Pueblo, Rafael Ávila Macke, salió al paso de las desacertadas declaraciones de José Duarte, presidente de la Aneaes, quien reivindicó el régimen de Alfredo Stroessner. Dejó en claro que minimizar o negar los crímenes de la dictadura atenta contra la memoria de las víctimas y está prohibido por la Constitución Nacional.

Rafael Ávila, Defensor del Pueblo, visitó la Unidad Sanitaria del IPS en Caaguazú y detectó graves carencias que afectan la calidad de los servicios de salud. Falta de personal, escasez de medicamentos y deficiencias estructurales son parte de las deficiencias encontradas durante un recorrido.

Víctimas de la Dictadura Stronista (1954-1989), acampadas frente a la Defensoría del Pueblo, exigen la renuncia del titular del ente, Rafael Ávila, a quien denuncian por abandono del cargo; cajonear documentos y dejar “caducar” los expedientes de los solicitantes de millonarias indemnizaciones. La denuncia fue remitida al titular del Senado Basilio Núñez (ANR, HC) y a la diputada Roya Torres (PLRA), presidenta de la Comisión de DDHH.

El despilfarro estatal también ya se siente en la Defensoría del Pueblo, cuyo titular es Rafael Ávila, quien gastó G. 1.900 millones para la organización de un congreso en donde se sirvieron sofisticados menús, se otorgaron souvenirs de lujos y se pagaron costosas reservas de hoteles, según denunciaron durante la sesión de la Cámara de Diputados.