3 de enero de 2026

Durante la sesión ordinaria de este martes, el ministro de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Manuel Ramírez Candia, alertó sobre el llamtivo incremento en la tramitación de juicios de Quiebra en juzgados civiles del interior del país. Ejemplificó que, en el juzgado de San Juan Nepomuceno, pasó de tener 25 a 593 juicios, en solo un año de diferencia. Para el ministro Eugenio Jiménes Rolón es “escandaloso”
El nuevo presidente de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones, Óscar Stark, “reveló” que Vox está en quiebra técnica y que Copaco “aún no, pero sigue el mismo camino”. Para empezar, llamemos a las cosas por su nombre. Vox no está en “quiebra técnica”, sino en quiebra, punto, lo mismo que Copaco. La única razón por la que ambas siguen “operando” es porque se financian con el dinero de los contribuyentes, quienes, a cambio, no reciben absolutamente ningún beneficio ni contraprestación. No necesitamos que nos digan lo que ya sabemos. Lo que deben informar es cuándo se va a dejar de meter la mano en el bolsillo de la gente para mantener este antro de corrupción, ineficiencia y descarado clientelismo político.

La vicepresidenta del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Alba Talavera, develó la quiebra financiera en que se encuentra la segunda fuerza opositora del país. Mencionó que el PLRA tiene una deuda superior a G. 27 mil millones que data del 2018 y un déficit de casi G. 10 mil millones que se generó bajo el mando de Efraín Alegre.

Según la senadora Celeste Amarilla, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) “está en quiebra”, ya que “debe más de lo que tiene”. Por otra parte, según la vicepresidenta del partido, Alba Talavera, el millonario monto adeudado ya supera los G. 27.000 millones.

Si cualquier persona o cualquier empresa privada recurren a un banco para solicitar un préstamo, les analizarán su estado de cuentas, su flujo de ingresos y egresos, su capacidad de pago, les estudiarán sus antecedentes, evaluarán el riesgo y, finalmente, les pedirán garantías suficientes para ser ejecutadas en caso de incumplimiento. Sin embargo, el gobierno de Horacio Cartes le “prestó” de un plumazo nada menos que 80 millones de dólares de fondos públicos a la Industria Nacional del Cemento, que en casi una década prácticamente no ha pagado ni los intereses y nadie se hace responsable. Los que sí están pagando religiosamente esos préstamos son los contribuyentes paraguayos.