2 de enero de 2026

REDACCIÓN CIENCIA. Los genes pueden influir indirectamente en la edad a la que las niñas tienen su primera regla al acelerar el aumento de peso en la infancia, un conocido factor de riesgo de pubertad precoz, según el mayor estudio genético realizado hasta la fecha.




Los menores con pubertad precoz tienden a padecer más problemas mentales que sus pares y afrontan una “doble desventaja” al adelantarse la “vulnerabilidad emocional” de los adolescentes a una edad temprana, según un estudio divulgado en Australia.