31 de marzo de 2026

Cada 30 de marzo, el Día Mundial del Trastorno Bipolar busca desmitificar un diagnóstico complejo, resaltando la importancia de la comprensión y el apoyo. Enfoques claros y prácticas cotidianas son esenciales para navegar los altibajos que trae esta condición.

La lluvia transforma no solo el paisaje urbano, sino también el estado de ánimo. Con sus matices de melancolía, este fenómeno climático activa respuestas emocionales profundas, mientras que la ciencia respalda su impacto en nuestra psique y memoria.



En el imaginario colectivo, el duelo suele presentarse como una ruta con señales claras: impacto, tristeza, aceptación y, finalmente, “pasar página”. En la vida real, esa promesa de orden rara vez se cumple. La muerte de un familiar, el fin de una relación, un aborto, la pérdida de un trabajo o de la salud pueden abrir un proceso emocional que no avanza en línea recta. Y eso no es un fallo: es una forma frecuente —y humana— de atravesar una pérdida.

Soñar con ser perseguido es una de las escenas más frecuentes y angustiosas del repertorio onírico. Puede ocurrir en una calle desconocida, en un bosque o incluso dentro de la propia casa: alguien —o “algo”— acecha, y el cuerpo se activa como si el peligro fuera real. Aunque el sueño no sea una prueba de que exista una amenaza concreta, sí suele funcionar como termómetro emocional.