5 de febrero de 2026

El déficit de la Caja Fiscal dejó de ser una cifra técnica reservada a informes actuariales y pasó, en los últimos años, a convertirse en una variable con impacto directo sobre la disponibilidad de recursos públicos para otras áreas del Estado. Los datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) muestran que en 2025, el desbalance del sistema previsional del sector público fue de US$ 380 millones. De ese total, US$ 210 millones correspondieron al Programa No Civil y US$ 170 millones al Programa Civil. Para cubrir esa brecha, el financiamiento provino de dos fuentes: US$ 210 millones en impuestos y US$ 170 millones en excedentes fiscales.

Radiografía cuantitativa de la evolución de la economía paraguaya desde el retorno de la democracia hasta el cierre de 2025: crecimiento del PIB, control de la inflación, expansión exportadora, mayor estabilidad macroeconómica y reducción de la pobreza, junto a los límites estructurales que siguen condicionando el desarrollo.

Al 30 de noviembre de 2025, el mercado local de capitales paraguayo muestra un stock de Bonos del Tesoro (Botes) en circulación de G. 7,8 billones, equivalentes a US$ 1.117 millones. Este volumen refleja la consolidación de la deuda interna como una herramienta relevante de financiamiento del Estado, aunque todavía con un peso acotado dentro del endeudamiento total y del tamaño de la economía. De acuerdo con las cifras oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), los bonos internos representan 5,61% de la deuda pública y 2,12% del producto interno bruto (PIB), proporciones que siguen siendo moderadas en términos comparativos.

Detrás de los indicadores macroeconómicos, prima facie difíciles de cuestionar, se agazapan realidades, como la inflación del 10% en los precios de los alimentos, la informalidad laboral del 63% y una cobertura de protección social que apenas alcanza el 24%, que muchas veces se ignoran, advierte el Dr. Dionisio Borda, exministro de Hacienda en entrevista con ABC Color.

La infraestructura económica se consolida como un componente clave del proceso productivo y de la generación de riqueza al constituir un insumo de capital indispensable para el funcionamiento de las economías. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), su relevancia trasciende lo físico, ya que interviene en todas las etapas del desarrollo económico y condiciona la capacidad de crecimiento de los países. En Paraguay, las necesidades de infraestructura, al escenario 2030, se cuantifican en US$ 34.812 millones, monto equivalente al 86% del PIB.

Treinta años después del Acuerdo Marco de Madrid, la Unión Europea sigue sin decidir si quiere —o puede— ser un socio estratégico creíble para el Mercosur. Tres voces con experiencia directa en este tema, el exembajador Jorio Dauster (Brasil), el exviceministro de RREE Manuel María Cáceres (Paraguay) y el exvicecanciller Guillermo Valles Galmés (Uruguay) se unieron en esta nota para exclamar un “¡Ya es suficiente!”.