22 de abril de 2026

La jueza de Paz Carmen Analía Cibils (suspendida), funcionarios del Juzgado de Paz de La Encarnación y varios abogados afrontarán juicio oral por estar presuntamente implicados en el esquema de la mafia de los pagarés. Una de las actuarias fue condenada a 2 años, en procedimiento abreviado, pero no irá a la cárcel.

La querella adhesiva en la causa que afronta la exjueza en lo Civil y Comercial de la Capital Tania Carolina Rosa Irún Ayala solicitó a la Corte Suprema de Justicia la integración del Tribunal de Apelación que debe estudiar el recurso planteado por la defensa, en contra de la elevación del caso a juicio oral. La exmagistrada está acusada de supuesto prevaricato en la entrega de 310.000 hectáreas de tierra, ubicadas en la zona de Seguridad Fronteriza en el Chaco.

El Tribunal de Sentencia que tiene a su cargo el juicio al juez de Paz de Ybycuí Francisco Goiburú Martínez por supuesto prevaricato, advirtió la posibilidad de estudiar una calificación distinta a la presentada por la Fiscalía. El juez también deberá responder por presunta extorsión.

El juicio oral y público al juez de Paz de Ybycuí Francisco Goiburú Martínez por supuesto prevaricato continúa hoy, con testificales. Este es uno de los pocos casos en que el acusado sigue cumpliendo funciones en la magistratura, a la par que afronta su juzgamiento por supuesto hecho de corrupción.

Los más de 60 acusados por presunto prevaricato y delitos contra la prueba documental en el caso “mafia de los pagarés” fueron convocados por los juzgados de Garantías Especializados en Delitos Económicos, a fin de realizar las audiencias preliminares y resolver si van a juicio oral. Las diligencias se iniciarán el lunes 13 de octubre y están fijadas hasta el último mes de este año.

El funcionamiento de la “mafia de los pagarés”, revelado en las acusaciones del Ministerio Público, evidencia la grosera simulación de notificaciones de los ujieres de los Juzgados de Paz. Estos informaban falsamente haber notificado a los deudores para que se presenten a reconocer sus firmas, ya que la única forma de estar en pocos minutos en lugares tan alejados unos de otros, es siendo omnipresente.