29 de marzo de 2026
En la política paraguaya existe un vicio tan arraigado que ya casi nadie cuestiona: medirse siempre hacia atrás. El propio presidente Santiago Peña describió sus primeros 30 meses como una etapa de “siembra” en un “terreno destruido en periodos anteriores”, dejando implícito que la vara para medirlo son sus predecesores. Pero es una vara equivocada.


La Secretaría Nacional de Bienes Incautados y Comisados (Senabico) y la Secretaría Nacional de la Juventud (SNJ) son las dos dependencias de la Presidencia de la República que triplicaron –entre 2024 y 2026– los rubros de viáticos y pasajes, según un análisis comparativo de los últimos tres Presupuestos Generales de la Nación (PGN) aprobados. Ambas dependencias registran un incremento superior al 300%.

El presidente Santiago Peña lanzó “tips” de ahorro para la ciudadanía y así puedan –según él– “tener plata en el bolsillo”. Lo paradójico es que mientras el mandatario difunde estas recomendaciones, los gastos de viajes, catering y combustibles de la Presidencia de la República se dispararon para este año respecto al presupuesto público de 2024. De G. 7.824 millones en su primer año de gobierno trepó a G. 14.987 millones para 2026 solo en esos ítems.

Horas antes del inicio del nuevo año, el presidente Santiago Peña anunció la promulgación de la ley del Presupuesto General de la Nación 2026, luego de modificaciones hechas en el Congreso, que aprobó una versión con un aumento de 56 millones de dólares con relación al plan original del Ejecutivo.

Detrás de los indicadores macroeconómicos, prima facie difíciles de cuestionar, se agazapan realidades, como la inflación del 10% en los precios de los alimentos, la informalidad laboral del 63% y una cobertura de protección social que apenas alcanza el 24%, que muchas veces se ignoran, advierte el Dr. Dionisio Borda, exministro de Hacienda en entrevista con ABC Color.
Entre 2014 y 2025, la cantidad de puestos en el Poder Legislativo creció de 1.992 a 3.259, con lo que el gasto en “servicios personales” llegó a 610.272 millones de guaraníes. Insatisfechos con esa costosa evolución, los parlamentarios incluyeron 102 nuevos cargos en el ya sancionado Presupuesto del próximo año, con lo que el gasto en el referido concepto ascendería a 660.372 millones de guaraníes si el Poder Ejecutivo no vetara el aumento. El mayor desembolso anual se ha hecho un hábito compartido por oficialistas y opositores, lo que revela que la “clase política” es adicta al gasto público en favor de las respectivas clientelas. Incluso los mismos que censuran la corrupción y el derroche aprueban la invención de prebendas a costa de la satisfacción de urgentes necesidades públicas. La multiplicación de cargos, aprobada cada año por senadores y diputados de todos los colores, implica una afrenta al buen sentido y al pueblo que representan.