28 de marzo de 2026

Si bien en una economía que crece se espera que haya una reducción en los niveles de pobreza, preocupa algunas “inconsistencias” en el informe del INE, como también la dependencia de los subsidios estatales. No puede ser un logro esto, son personas que están vulnerables" indicó el economista y ex ministro de Hacienda Manuel Ferreira.
El ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, Arsenio Zárate, había manifestado recientemente que la función principal de la institución a su cargo es asistir a las personas en casos de emergencias, como inundaciones, sequía, temporales y hasta los temibles incendios, pero no asistencias permanentes para combatir la pobreza extrema.
En el sur del país como también en gran parte del interior del Paraguay, se reconoce a los pobladores como “koygua”, que literalmente se puede entender como “tímido”. Pero más allá de eso, nos caracteriza una particular apatía y rechazo a la participación ciudadana. Esto es consecuencia directa a la falta de educación de calidad, la pobreza y clientelismo político.

Entre 2022 y 2024, el proceso de recuperación posterior a la pandemia cambió la dinámica de reducción de la pobreza en América Latina y el Caribe (ALC). A diferencia del período más crítico de la crisis sanitaria, cuando las transferencias públicas tuvieron un papel central para sostener los ingresos de los hogares, la etapa posterior se caracterizó por el fortalecimiento del mercado laboral. El aumento del empleo y de los salarios pasó a ser el principal motor de mejora en las condiciones de vida de la población.

La evolución de la pobreza en América Latina y el Caribe (ALC) durante los últimos años refleja la interacción de distintos factores económicos y sociales. El informe más reciente del Banco Mundial (BM) revela los determinantes que explican los cambios en la pobreza regional entre 2016 y 2024, un período marcado por la desaceleración económica previa a la pandemia, el fuerte impacto social de la crisis sanitaria y la posterior recuperación de las economías. En este contexto, el comportamiento del mercado laboral y el rol de las transferencias públicas aparecen como los principales elementos detrás de la reducción observada en los niveles de pobreza.

La evolución de la estructura social en América Latina y el Caribe (ALC) durante la última década muestra cambios relevantes en la distribución de la población entre pobreza (US$ 8,30/día), vulnerabilidad (US$ 8,30- US$ 17,000/día) y clase media (US$ 17,000+/día). Los datos del Banco Mundial (BM) permiten observar cómo se modificó la composición social entre 2015 y 2025 (estimaciones), período marcado por choques económicos, la pandemia y la posterior recuperación. La tendencia general indica una reducción gradual de la pobreza y un aumento del peso relativo de la clase media, aunque con una persistencia significativa de la población vulnerable.