3 de mayo de 2026

Las reguladas de buses se intensifican en medio de la inestabilidad climática, generando largas esperas y malestar entre los pasajeros. Además, los usuarios deben lidiar con paradas en mal estado y unidades que circulan completamente llenas.

Un nuevo calvario tuvieron que soportar los usuarios del transporte público ante una nueva “regulada” dispuesta tras discrepancias entre el Viceministerio del Transporte y empresarios del ramo, a causa la propuesta de mantener la tarifa técnica del pasaje durante unos meses.

Después de años de diagnósticos reiterados y soluciones parciales, el país cuenta finalmente con un nuevo marco legal para reorganizar un sistema clave para la vida cotidiana de más de 400.000 personas. El 7 de enero del 2026 se promulgó la Ley N° 7617/26 de reforma del transporte público, pero el desafío empieza ahora, resalta un estudio de Horizonte Positivo.

En diciembre pasado, la Dirección Nacional de Migraciones, a cargo de Jorge Kronawetter, adjudicó un contrato de US$ 22.011.796 a la empresa estadounidense Seguriport Limited Liability Company (LLC). El millonario llamado, que busca implementar un sistema tecnológico de control y vigilancia en aeropuertos y fronteras, se hizo con gran sigilo y por vía de excepción bajo la excusa de “seguridad nacional”.

Ante el alto movimiento de pasajeros por las fiestas de Navidad y Año Nuevo, la Dinatran intensificó los controles en la Estación de Buses de Asunción y en rutas del país. Aseguran que las tarifas deben ajustarse al decreto vigente y alientan a los usuarios a denunciar cualquier irregularidad.

La mesa directiva de la Cámara de Diputados incluyó para el martes 18 en la sesión ordinaria el controvertido proyecto de “reforma del transporte público” planteado por el Gobierno. Los choferes estaban en “pie de guerra” porque consideraron que se violentaban sus derechos laborales. Hasta ahora no hay dictámenes para eventuales modificaciones.