9 de marzo de 2026
En la última década, el subsidio al transporte público de pasajeros del área metropolitana de Asunción tuvo un aumento de 1.846%, pasando de 20.707 millones de guaraníes en 2015 a 402.980 millones el año pasado. Esa prestación es financiada por los contribuyentes de todo el país, no solamente por los de Asunción, es decir, también por quienes, en su inmensa mayoría, no se ven forzados a desplazarse en buses maltrechos ni a soportar “reguladas” periódicas. Gracias al dinero público, quienes deben soportar esas molestias pagan una tarifa de 2.300 guaraníes y una de 3.400, en los buses convencionales y con aire acondicionado, respectivamente. Según datos oficiales, si la subvención no existiera, el costo del pasaje llegaría hoy a 4.704 guaraníes en el primer caso y a 6.041 en el segundo, pero este problema de los asuncenos no debería trasladarse sobre los hombros de quienes ni siquiera tienen transporte público en sus localidades.

El viceministro de Transporte, Guido Benza, señaló que estudiará lo planteado por los transportistas para modificar los componentes que se tienen en cuenta para definir el precio del pasaje. Esta situación se plantea en medio de la negativa del Gobierno de dar participación a gremios de representación ciudadana en la toma de estas decisiones.

El titular de la Dirección Nacional de Transporte dijo que hay una propuesta de aumento de los pasajes de corta, media y larga distancia que va a ser analizada, pero afirmó que eso ocurrirá recién en abril, luego de la Semana Santa.

El presidente de la República, Santiago Peña, negó que suba del precio del pasaje y su viceministro de Transporte, Guido Benza, alegó que no hay un “pedido oficial” para hacerlo. Sin embargo, consta en acta de ese organismo una amenaza de Cetrapam sobre las consecuencias en la prestación de no ajustarse el precio de la tarifa técnica
