22 de abril de 2026

La Asociación de Pacientes Oncológicos del IPS (Apodips) expresó mediante un comunicado público su profunda consternación y preocupación ante el caso de presunta mala praxis ocurrido recientemente en el Instituto de Previsión Social (IPS), en el que extirparon por error ambas mamas a una paciente.


Pacientes con cáncer denuncian que la espera para el tratamiento de radioterapia en el Instituto Nacional del Cáncer (Incan) es larga y los equipos no dan abasto, ya que todos los pacientes de la red oncológica del país asisten al centro de referencia. La directora del Incan, Jabibi Noguera, confirmó que 200 pacientes por día realizan el tratamiento con dos máquinas y que se prevé la compra de al menos dos más.

La presidenta de la asociación de pacientes oncológicos (Apaforo) María Chamorro denunció que en el hospital distrital de Villa Hayes existen carencias de todo tipo, entre ellas, la de tomografías simples, las cuales son esenciales para los pacientes con cáncer.

La Asociación de Pacientes Oncológicos del Instituto de Previsión Social (IPS) reflexionan sobre la importancia de la detección temprana y el acceso a los tratamientos. Recuerda que el cáncer de mama no distingue edades ni condiciones. Además, instan a las autoridades del sistema de salud a que garanticen la atención médica especializada.

La Asociación de Pacientes con Cáncer y Familiares alertó sobre la suspensión de una licitación clave para la compra de un fármaco esencial usado en el tratamiento de cáncer de mama y gástrico. Advierten que el retraso pone en riesgo la salud y la vida de los pacientes.
Los escandalosos hallazgos consignados en el informe de auditoría de la Contraloría General de la República al Instituto Nacional del Cáncer (Incan), de confirmarse, pondrían de manifiesto uno de los más deplorables negociados en la larga y triste historia de corrupción en el país. Parece mentira, pero, por lo que se desprende del informe, es una penosa realidad, que haya “paraguayos”, tanto en el Gobierno como en el sector privado, que medren con la desgracia y el sufrimiento de sus compatriotas y de la población en general, en especial de los sectores más humildes y desamparados. Aunque todavía falta escuchar descargos y deslindar responsabilidades, lo que se presenta a primera vista es una repugnante trama de colusión entre funcionarios de salud pública y empresarios vinculados con la provisión de costosos servicios, medicamentos e insumos oncológicos.