7 de marzo de 2026

Paciente del Instituto Nacional del Cáncer (Incan) exige al Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) la compra de medicamentos oncológicos originales y no los biosimilares. Asegura que los fármacos biosimilares le han causado un retroceso en su tratamiento y que como consecuencia sufrió complicaciones graves en su salud.


La Asociación de Pacientes Oncológicos del Instituto de Previsión Social (IPS) reflexionan sobre la importancia de la detección temprana y el acceso a los tratamientos. Recuerda que el cáncer de mama no distingue edades ni condiciones. Además, instan a las autoridades del sistema de salud a que garanticen la atención médica especializada.

La Asociación de Pacientes con Cáncer y Familiares alertó sobre la suspensión de una licitación clave para la compra de un fármaco esencial usado en el tratamiento de cáncer de mama y gástrico. Advierten que el retraso pone en riesgo la salud y la vida de los pacientes.
Los escandalosos hallazgos consignados en el informe de auditoría de la Contraloría General de la República al Instituto Nacional del Cáncer (Incan), de confirmarse, pondrían de manifiesto uno de los más deplorables negociados en la larga y triste historia de corrupción en el país. Parece mentira, pero, por lo que se desprende del informe, es una penosa realidad, que haya “paraguayos”, tanto en el Gobierno como en el sector privado, que medren con la desgracia y el sufrimiento de sus compatriotas y de la población en general, en especial de los sectores más humildes y desamparados. Aunque todavía falta escuchar descargos y deslindar responsabilidades, lo que se presenta a primera vista es una repugnante trama de colusión entre funcionarios de salud pública y empresarios vinculados con la provisión de costosos servicios, medicamentos e insumos oncológicos.

A casi cuatro meses de la presentación del proyecto de ley que busca aumentar los recursos destinados a medicamentos para pacientes con cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN), el cartismo mantiene su silencio. Esto ocurre a pesar del llamado público del presidente Santiago Peña, quien pidió frenar el tratamiento de la norma tras una disputa interna dentro del oficialismo, que terminó priorizando intereses partidarios por sobre las necesidades urgentes de los enfermos oncológicos.

Médicos, funcionarios y pacientes del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) elevaron una nota a la ministra de Salud y solicitaron una reunión urgente ante la grave crisis presupuestaria que compromete la atención de más de 8.500 pacientes oncológicos en el sistema público.