2 de mayo de 2026

El futbolista paraguayo Óscar David Romero (actualmente en Huracán) es beneficiado con la sentencia del Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Segunda Sala, de la Circunscripción Judicial de Central que revocó la Sentencia de Primera Instancia que en agosto de 2025 concedió derechos a favor del empresario Daniel Campo en una demanda promovida.


El fútbol argentino vuelve a ser escenario para el talento de Ángel y Óscar Romero, aunque esta vez sus caminos se bifurcan en destinos con una carga simbólica particular. Mientras Ángel ya suma sus primeros minutos con Boca Juniors, su hermano Óscar, el creativo zurdo con pasado reciente en el Internacional de Porto Alegre, selló su acuerdo para sumarse a las filas de Huracán, otro de los clubes de mayor arraigo en el vecino país.

El futbolista paraguayo Óscar David Romero Villamayor, a sus 33 años, está a las puertas de un nuevo desafío profesional en un escenario que ya conoce: la Primera División de Argentina. Tras su reciente desvinculación del Inter de Porto Alegre, el talentoso mediapunta se encontraba en condición de jugador libre, manteniéndose en forma física de manera particular a la espera de una oferta que finalmente llegó desde Parque Patricios.

El futbolista paraguayo Óscar David Romero Villamayor (33 años) está a las puertas de un nuevo desafío profesional en un escenario que domina a la perfección: la Primera División de Argentina. Tras su reciente desvinculación del Inter de Porto Alegre, el talentoso mediapunta se encontraba en condición de jugador libre, manteniéndose en forma física de manera particular a la espera de una oferta.

El delantero paraguayo Ángel Rodrigo Romero Villamayor ya empieza a vivir sus primeros días como jugador de Boca Juniors, sumergiéndose en la efervescencia que rodea al club de la Ribera. En una charla con el Cardinal Deportivo, el “Mellizo” reveló los pormenores de la negociación que lo depositó en el predio de Ezeiza y destacó la importancia de su hermano, Óscar Romero, como puente fundamental su llegada al “Xeneize”.