27 de enero de 2026

La generación de empleo sigue siendo uno de los instrumentos más eficaces para combatir la pobreza y fortalecer el desarrollo económico. No solo permite a los países construir economías más autosuficientes y consolidar una base productiva sólida, sino que cumple un rol clave en la estabilidad social al atacar de raíz problemas como exclusión, conflictividad y migración forzada. Brinda dignidad, sentido de pertenencia y oportunidad de progreso. Sin embargo, la brecha entre el crecimiento de la población y la capacidad de las economías para generar empleo, sobre todo, el juvenil, se está ampliando de forma preocupante.

Un reciente estudio regional revela datos e informaciones claves sobre la situación del trabajo digital en América Latina y el Caribe (ALC), un sector en rápido crecimiento y con profundas implicancias para los mercados laborales de la región. La encuesta fue realizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a 1.153 personas que trabajan en plataformas digitales basadas en la web, abarcando 21 países. Este tipo de ocupación ha adquirido relevancia en los últimos años, impulsada por la expansión tecnológica y la globalización de servicios.

Ante la alta informalidad laboral y la evasión, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) trabaja en una estrategia para reducir esta problemática. Simplificación de trámites para inscripción obrero-patronales, optimización de plataforma de empleos, serían algunas de las acciones, según se informó en un taller organizado por la OIT y la Central de trabajadores.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su informe titulado “Trabajar en un planeta más caliente: el impacto del estrés térmico en la productividad laboral y el trabajo decente” reflexiona sobre el cambio climático y los efectos adversos que genera el aumento progresivo de las temperaturas en múltiples sectores económicos, lo que afecta la productividad laboral y la estabilidad del mercado de trabajo.

GINEBRA. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Banco Mundial (BM) advierten que entre un 26% y un 38% de los empleos de Latinoamérica (hasta 87,8 millones) podrían verse afectados por la inteligencia artificial (IA) generativa, incluyendo entre un 2% y un 5% de puestos de trabajo en riesgo de ser totalmente automatizados.

Datos oficiales muestran que las personas de entre 20 y 24 años son las que lideran el grupo de trabajadores ocupados en condición de informalidad (207.130), seguidas de aquellas de entre 25 y 29 años (201.583) y de 30 a 34 años (189.884). Hay un decrecimiento en los demás grupos de edades, que incluyen a adultos mayores donde hay un gran número de gente ocupada en la informalidad. Al observar la población ocupada informal, por años de estudios, la mayor concentración de trabajadores en esta condición está en el segmento con nivel de instrucción de solo 7 a 12 años.