20 de febrero de 2026
“El conocimiento es un tesoro que no se agota: cuanto más se comparte, más se multiplica”, decía César Milstein. La frase suena inspiradora, pero en cáncer también es literal: el conocimiento salva vidas cuando se convierte en diagnóstico oportuno, tratamiento a tiempo y decisiones de política pública basadas en evidencia. Pero para que eso suceda, no alcanza con que la ciencia avance: también hace falta que el sistema llegue a tiempo.