31 de marzo de 2026
En el departamento de Itapúa se encuentran tres patrimonios que evocan una parte significativa de la historia de esta región. Los restos de las misiones jesuíticas constituyen un acervo cultural importante y son de los más visitados en tiempos de Semana Santa. Las tres principales se encuentran en Trinidad, Jesús y en San Cosme y Damián. Los destinos ofrecen una experiencia única para disfrutar de un viaje de turismo interno por la región.
Se cumplen 30 años de un acontecimiento histórico para nuestro país, cuando en el marco de la XVI reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), que tuvo lugar en la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia, entre el 5 y el 11 de diciembre de 1993, este organismo declaró a las misiones jesuíticas como Patrimonio Universal de la Humanidad.

Las Misiones Jesuíticas de la Santísima Trinidad del Paraná y Jesús de Tavarangûe celebran 30 años de ser declaradas por la Unesco como Patrimonio Mundial. Las actividades arrancaron hoy y se extenderán hasta el domingo 26 de noviembre.

Para conocer la historia de los pueblos de Ytapé y Jesús hay que remontarse a la Real Cédula del 22 de mayo de 1675, que dispuso la reducción de los «indios infieles» de la zona, por la fuerza de las armas de ser necesario, nos dice el historiador Antonio Ramón Barreto en el siguiente artículo.

Los principales atractivos turísticos del departamento de Itapúa son sin duda las Misiones Jesuíticas ubicadas en los distritos de San Cosme y Damián, Jesús de Tavarangue y Santísima Trinidad. Las reducciones representan la historia, cultura y memoria de los pueblos donde resalta la religiosidad. Varias actividades se celebrarán en el marco de la Semana Santa en estos lugares turísticos, ideales para realizar turismo interno.