2 de febrero de 2026
Impecable el comunicado de la Federación Paraguaya de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas sobre la reforma de la Caja Fiscal, máxime cuando se trata de un sector que integra a la verdadera amplia mayoría trabajadora del país y, por ende, el que soporta proporcionalmente el mayor peso del financiamiento estatal. La Fedemipymes reclama nada más y nada menos que lo justo: que la reforma garantice la sostenibilidad del sistema, de modo a no cargar el déficit sobre las espaldas de la población, y que se equiparen los parámetros jubilatorios del sector público a los del sector privado, para que no haya en el Paraguay ciudadanos de primera y de segunda. La entidad tiene toda la razón: hay una sola reforma admisible, la que ponga en pie de igualdad a toda la fuerza laboral, pública y privada, y se asegure de que ningún sector se beneficie con privilegios a costilla de los demás.


El economista Jorge Garicoche, si bien valoró el proyecto para reformar la deficitaria caja fiscal, advirtió que la propuesta “no soluciona todo el dolor financiero”. Criticó la falta de equidad en el sistema de seguridad social y propuso ajustes para unificar los requisitos.

El exministro de Hacienda, Benigno López, aborda una confusión en el debate previsional paraguayo: la equiparación errónea entre el “derecho adquirido” del jubilado y la obligación inmutable de mantener mecanismos de financiamiento insostenibles. A continuación, compartimos íntegramente su análisis.

El Ministerio de Economía y Finanzas aseguró a gremios de salud que el proyecto de la reforma de la Caja Fiscal no modifica sus requisitos de jubilación del personal de blanco y mantendrá esa recomendación ante el Congreso.