16 de febrero de 2026

El presidente de la Comisión Permanente del Congreso, Colym Soroka (ANR, aliado cartista), tiene pendiente invitar -para esta semana- al presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, para que rinda cuentas sobre su gestión en el marco de las denuncias de negligencias médicas, entre otros aspectos.
Mientras en el Instituto de Previsión Social (IPS) fallecen pacientes por incapacidad de responder a urgencias de vida o muerte debido a falta de insumos y equipos operativos, como fue el caso del trabajador Braulio Vázquez, a quien no se le practicó a tiempo un cateterismo de emergencia, el Consejo de Administración, presidido por Jorge Brítez, subrepticiamente habría adjudicado contratos de limpieza y provisión de sábanas por nada menos que 23 millones de dólares a consorcios vinculados entre sí, ligados al senador Luis Pettengill (ANR, Fuerza Republicana), con precios a simple vista absurdos, y a pesar de que el proceso licitatorio sigue figurando como impugnado en el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP).
Es absolutamente intrascendente e insuficiente que el presidente Santiago Peña ponga cara de enojado al reunirse con el presidente del IPS, Jorge Brítez. Una foto de manual, con indignación tercerizada versión publicitaria, no soluciona los graves problemas de fondo. Esos rostros no remedian la corrupción, las carencias, la desidia, la negligencia y la muerte. Al contrario, dejan un mensaje demoledor: la presidencia del Paraguay sigue metiendo la mano en la previsional que pertenece a todos los patrones y obreros del país para servirse de ella con reparto discrecional de dinero, malversación y desabastecimiento.

Ni siquiera alcohol rectificado hay en el Instituto de Previsión Social (IPS). Para una asegurada internada en el Hospital Central, que requiere de una cirugía cardiaca, este fin de semana pidieron ocho insumos que están “sin existencia”, incluido el alcohol. El presidente del ente, Jorge Brítez, pidió esta semana, tiempo y paciencia, pero “hay gente que ya no puede esperar”, claman en los pasillos.

El dictamen de la UOC y los suministros requeridos en el pliego de bases y condiciones (PBC) contradicen la defensa de la previsional sobre la adjudicación de G. 160.000 millones (US$ 23 millones) para el servicio de lavado con provisión de sábanas. Mientras el IPS justificó un sobreprecio de hasta el 90% respecto a Salud Pública alegando “gastos de logística”, los documentos internos omiten dicho ítem como un costo extra para la institución.

En medio del escándalo por el presunto sobreprecio de más del 90% en la compra de sábanas del Instituto de Previsión Social (IPS), el titular de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), Agustín Encina, defendió la legalidad del proceso y atribuyó las diferencias de precios a la logística. También minimizó las críticas por la participación de empresas vinculadas al senador Luis Pettengill.