28 de febrero de 2026

Un caso de hurto agravado se registró este viernes en Pedro Juan Caballero en perjuicio de una distribuidora de bebidas. Tres delincuentes forzaron los accesos e ingresaron al local y se llevaron una caja fuerte que contenía aproximadamente G. 15 millones, además de cheques, computadoras, celulares, una motocicleta y un televisor. Es la segunda vez que atracan el establecimiento en un lapso de dos meses, según el propietario.

CIUDAD DEL ESTE. La fiscala María del Carmen Meza encabezó una reinspección en la sucursal del Banco Sudameris, que fue blanco de un violento asalto con explosivos en la madrugada de este jueves en el distrito de Naranjal, departamento de Alto Paraná. El local ya había sido intervenido esta mañana por especialistas en explosivos de la Policía Nacional.
Un hombre sospechoso de intentar llevarse a un niño de un comercio de Estanzuela, Areguá, fue detenido hoy por la Policía Nacional. Además del hecho, también es sospechoso de asaltar y robar a varios locales cuyos propietarios son ancianos que no pueden defenderse.

Tres hombres encapuchados, dos de ellos armados con un revólver y un machete, sorprendieron a un hombre de 44 años frente a su vivienda y lo golpearon brutalmente para robarle su teléfono celular. El violento asalto quedó grabado por cámaras de seguridad y ya es investigado por agentes de la Comisaría 8ª Metropolitana.

Una comitiva fiscal-policial realizó una incursión en la compañía Campichuelo de Cambyretá, a orillas del río Paraná, donde hallaron tres vehículos, presuntamente utilizados por la banda criminal que asesinó a un guardia de seguridad, la madrugada del lunes en Encarnación. Los investigadores presumen que se trata de un grupo criminal con importante logística y no descartan que se trate del mismo que operó para la detonación de la empresa agroindustrial Algisa, en Coronel Bogado.

Una serie de robos y hurtos se ha registrado en los últimos días en el Este del país. La seguidilla de asaltos no solo se da en Ciudad del Este y alrededores, sino también en los municipios del interior de Alto Paraná, causando enormes perjuicios a las víctimas, que en su mayoría son comerciantes.