29 de agosto de 2025
El reciente asesinato de una niña de 11 años en Caazapá, aparentemente por parte de un hombre que ya habia sido denunciado y encarcelado años atrás por haber agredido sexualmente a la pequeña, conmocionó a toda la sociedad. Pero lo sorprendente es que el supuesto agresor gozaba de la libertad condicional otorgada por el juez local Osmar Baeza. Este había ordenado que el presunto feminicida quede en completa libertad, y como resultado, que resida a pocos metros de la vivienda de la víctima, dejando en peligrosa desprotección a una niña cuya madre ya había sido amenazada por el presunto autor. Por su parte, el fiscal interviniente Carlos Ramírez sostuvo que “No hace falta la autopsia”, la que sin embargo se realizó en Asunción y deslizó la posibilidad de que haya otro u otros participantes en el crimen. Lastimosamente, decisiones como las del juez Baeza son también tomadas por otros operadores de justicia, dejando en libertad a peces gordos o a delincuentes de “cuello blanco”.
Un camión repleto de personas provenientes de comunidades de pueblos originarios del Chaco arribó en la noche y pernoctó en el kilómetro 21 de la Ruta 1 en la zona de Posta Ybycua, Capiatá. No dieron detalles del motivo de sus desplazamiento, pero hablan de una injusticia con los pueblos originarios.
CAACUPÉ, Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). El obispo de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, durante la homilía central del Domingo de Ramos sostuvo que las injusticias se siguen repitiendo después de dos mil años. Al respecto mencionó que ojalá nuestras autoridades actuales no se laven las manos, como hace miles de años, refiriéndose a la impunidad reinante en nuestro sistema de justicia, que no investiga ni condena a los corruptos.