7 de abril de 2026

La puesta en marcha del Consejo de Política de Infraestructura de Paraguay, inspirado en el modelo chileno, e integrado por universidades, gremios y representantes de la sociedad civil, buscará garantizar la gestión de iniciativas estratégicas país, consolidando una hoja de ruta que trasciendan la coyuntura política.


La Asociación Paraguaya de Carreteras (APC) conmemora doce años de actividad continuada, siendo referente del sector vial en Paraguay, consolidándose como un gremio esencial para el desarrollo técnico y profesional de la infraestructura de transporte.
Desde hace años, la “madre de ciudades y cuna del primer grito de libertad en América” se halla en un estado catastrófico, tanto urbanística como administrativamente. En lo que a este último aspecto atañe, la gestión de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR, cartista), continuada por Luis Bello (ANR, cartista), quien como edil consintió sus notorias irregularidades, llegó a extremos castigados en el Código Penal y resumidos en gran medida en el severo informe conclusivo del interventor Carlos Pereira. Más allá de la desidia y de la ineptitud, el desastre financiero generado por la deshonestidad y el exceso de asalariados impiden que la Municipalidad brinde buenos servicios a los vecinos y dote a Asunción de obras de infraestructura necesarias. Los asuncenos tienen derecho a vivir en una ciudad mucho más acogedora. De ellos depende, en última instancia, que el intendente y los concejales cumplan con su deber de hacerlo posible.

Paraguay no alcanzará su potencial de desarrollo sin un salto sostenido en infraestructura, coinciden el empresariado de la construcción y organismos multilaterales. El Gobierno, por su lado, promete a los gremios del sector que honrará este noviembre una deuda de G. 300.000 millones, pero aún quedará un importante remanente. Es por eso que instan a alcanzar consensos intersectoriales, ante la estrechez fiscal y las necesidades en materias de obras.
Baches, abandono y oscuridad marcan el día a día en la capital espiritual del país. Desde el kilómetro 55 hasta el 60 de la ruta PY02, justo después de la rotonda que da la bienvenida a la ciudad, la circunvalación permanece completamente a oscuras. Lo que debía ser una obra moderna y segura hoy representa un riesgo constante para quienes circulan por la zona. A esto se suman los caminos secundarios destruidos, como el del barrio San Vicente, que se ha convertido en una verdadera odisea para los conductores.