27 de enero de 2026
Mientras la inflación general se mantuvo contenida en 2025, el precio de los alimentos siguió otra lógica. En los últimos tres años, la carne vacuna registró aumentos notables, con cortes que hoy cuestan casi el doble que en 2023, y las frutas frescas encabezan una escalada que se siente con fuerza en la mesa y el bolsillo.

El último mes del año cerró de nuevo con un resultado deflacionario, informó el BCP. Bajas en algunas verduras y frutas incidieron en el IPC que cierra de esta manera con una inflación general por debajo de la meta oficial.

Alrededor de US$ 130 millones le costó al Banco Central del Paraguay (BCP) mantener el nivel de inflación al penúltimo mes del año. Esto corresponde principalmente al pago por intereses a los bancos por la colocación de instrumentos, impresión de billetes y monedas, entre otros.

El año cierra con un guaraní inusualmente fuerte frente al dólar, aunque el panorama para el 2026 dista de ser lineal. Según el análisis del Ing. en Economía, Robert Soto, la moneda local podría mantenerse firme en los primeros meses del año, pero enfrentará presiones de depreciación hacia la segunda mitad, en un contexto de inflación y déficit externo.

Datos recientes del Banco Central del Paraguay (BCP) sobre tarjetas de crédito y crédito de consumo, combinados con la evolución de indicadores laborales y de precios, señalan un escenario en el cual el consumo corriente –incluido el de alimentos– se estaría financiando cada vez más con deuda, poniendo en riesgo la estabilidad económica de familias y la salud del sistema financiero. En primer lugar, los datos de empleo muestran que de las más de 2.900.000 personas ocupadas en el país, cerca del 60%, corresponde a trabajadores asalariados que abarcan los sectores privado, público y trabajo doméstico remunerado.