3 de mayo de 2026

Del truculento género literario y cinematográfico conocido como «giallo» y de los peligros de cruzar las fronteras entre la realidad y la ficción, entre otras cosas, nos hablan Miguel y el tío Gervasio en su columna de hoy, después de ver el perturbador segundo largometraje del director y guionista británico Peter Strickland (Reading, 1973). Un espacio de encuentro y diálogo entre la producción cinematográfica y la realidad social.



Sobre una verdadera colección de cuentos de misterio jugables encerrados en una antigua casa, segundo lanzamiento del estudio independiente Giant Sparrow, que acaba de recibir el premio al mejor juego del 2017 entregado por la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y la Televisión en abril.