6 de abril de 2026
La “justicia” paraguaya asestó un golpe severo a la ya menguada confianza ciudadana en el sistema judicial. Con el voto en mayoría de los camaristas Delio Vera Navarro y Bibiana Benítez Faría (mientras José Agustín Fernández votó en disidencia), el tribunal dictó el sobreseimiento definitivo del senador Hernán Rivas (ANR, cartista) en la causa por producción mediata y uso de documentos públicos de contenido falso. El argumento central utilizado fue la prescripción del delito principal, lo que arrastró consigo la imposibilidad de juzgar el delito accesorio.
La Cámara Baja tratará hoy dos proyectos de ley con intenciones opuestas, relativos a la duración de las causas y a la persecución penal de un hecho punible: uno, concebido por el diputado Derlis Rodríguez (ANR, cartista), tiende a favorecer la impunidad, y el otro, presentado por su colega Daniel Centurión (ANR, abdista), a dificultarla, declarando inclusive imprescriptibles los delitos cuando involucran a bienes del Estado. En cuanto a la propuesta del diputado Rodríguez, puede pensarse que se trata de favorecer a los procesados para presentar chicanas sistemáticas, aprovechando la acostumbrada morosidad judicial.
En su primera sesión ordinaria de este periodo, la Cámara de Diputados estará a prueba sobre su compromiso con el combate a la corrupción y se espera que manden al archivos dos proyectos que favorecerían a políticos y administradores públicos corruptos.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, mediante su Informe de países sobre prácticas de derechos humanos de 2022, en uno de sus apartados sobre Paraguay, resaltó la endémica impunidad de los funcionarios del gobierno y la lentitud de las investigaciones de los altos funcionarios públicos por los hechos de corrupción. Asimismo, el año pasado el Departamento de Estado de Estados Unidos también designó como “significativamente corrupto” al expresidente Horacio Cartes y al vicepresidente de la República Hugo Velázquez.

El arzobispo metropolitano de la Santísima Asunción, cardenal Adalberto Martínez, durante el cuarto día del novenario de la Virgen de Caacupé, dijo que la corrupción y la impunidad son realidades estructurales del Paraguay que se acentuaron con la aparición del crimen organizado, el contrabando y el lavado de dinero.