14 de febrero de 2026

Tras la muerte de Braulio Vázquez por falta de equipos médicos, IPS anunció hoy que se separó temporalmente de sus cargos a varios directores para auditar la letal negligencia. El presidente del Consejo de Administración, Jorge Brítez, reconoció falencias históricas y anunció una reforma de la Carta Orgánica, mientras cientos de asegurados están atrapados en una crisis en el sistema de salud, producto de desidia administrativa y falta de medicinas e insumos médicos urgentes.

El IPS anunció el inicio de una auditoría médica y forense tras la muerte de un paciente que esperaba una cirugía de urgencia en el Hospital Central. La investigación, que abarca áreas críticas y peritajes a equipos biomédicos, busca determinar responsabilidades y verificar el cumplimiento de protocolos. Los resultados, previstos para dentro de 15 días, serán remitidos al Ministerio Público y a la Superintendencia de Salud, anunció Alicia Olazar, directora de Auditoría Interna.

La falta de respuesta oportuna del IPS terminó en tragedia tras la muerte de un asegurado que aguardaba un cateterismo de urgencia. Pese a que la familia costeó insumos por G. 11 millones, la inoperatividad de los equipos impidió la intervención a tiempo. El IPS admitió deficiencias operativas, mientras la Superintendencia de Salud inició una auditoría ante un nuevo caso de presunta negligencia institucional.

Mientras el IPS promociona avances edilicios en el Hospital Central y defienden su stock de medicamentos, los asegurados denuncian un estado de “abandono” sistemático. Según denuncias, el malestar crece ante la falta de fármacos, citas postergadas y esperas inhumanas. Los aportantes critican que las mejoras que presume el seguro social resultan insuficientes frente a una crisis de gestión que golpea la dignidad del paciente.

Los asegurados del IPS denuncian un estado deplorable en el Hospital Central, marcado por paredes enmohecidas, sanitarios sin agua, ascensores averiados frecuentemente y la falta de aire acondicionado en pleno verano. La institución responde con un ambicioso plan de reformas, que afirman presenta avances de hasta el 90% y entrega de obras previstas para finales de febrero.

Asegurados del IPS denuncian una desidia extrema en el Hospital Central, marcada por la falta de limpieza, infraestructura en ruinas y constante inseguridad. Tras el violento asalto a una enfermera y la falta de iluminación en estacionamientos, los pacientes lamentan además el desabastecimiento crítico de fármacos esenciales para pacientes crónicos, calificando la gestión actual como un abandono institucional absoluto.