11 de enero de 2026

Helado por dentro, masa de arroz por fuera y un tamaño que cabe en dos bocados: el mochi-ice —la versión helada del tradicional pastel japonés de arroz glutinoso— se ha convertido en el fenómeno dulce del verano. De lineal de supermercado de nicho ha pasado a ocupar vitrinas, cartas de restaurantes y miles de publicaciones en redes sociales que lo consagran como el nuevo objeto de deseo gastronómico.



