7 de febrero de 2026

El Ministerio de Salud, a través de la Fundación Tesãi, adjudicó el pasado 21 de enero un contrato por G. 2.600 millones a Gaesa SA para el equipamiento de los nuevos hospitales de Coronel Oviedo y Encarnación, saltando nuevamente la Ley de Contrataciones. En consultas, oferentes acusaron cláusulas direccionadas en el pliego.
Cuando una creía que más bajo no podían caer desde el Gobierno, que usa a los niños para hacer proselitismo, pasan cosas. Un niño de 6 años, urgía una cama UTI tras sufrir un grave accidente de tránsito en Ciudad del Este. Luego de tres agonizantes horas, la Fundación Tesai, se dignó en ceder un lecho. Desde la ong hicieron grabar al desesperado papá, un agradecimiento al director general de Itaipú, Justo Zacarías Irún, y aprovecharon para alabar a tan bondadoso caballero. Sí, así de rastreros pueden ser las autoridades y los funcionarios del Estado.

Tres ambulancias fueron entregadas esta mañana al SEME, parte de un lote de 158 compradas por la Fundación Tesãi, con dinero de Itaipú, para Salud Pública. De la adjudicación, con sospechas de direccionamiento, no hay datos oficiales.

La ministra de Salud María Teresa Barán, anunció hace 13 días que mediante Itaipú se tendrán al menos 200 ambulancias nuevas para el SEME y, que 40 unidades ya estarían disponibles a mediados de este mes. Sin embargo, el llamado realizado a través de la Fundación Tesãi aún no fue adjudicado a más de 20 días de haber concluido el proceso. Esta situación levanta sospechas de un posible direccionamiento, temor que ya había sido denunciado por Cadam.

La Fundación Tesãi oculta los montos como también los proveedores adjudicados en el marco de los convenios financiados con los fondos de la Itaipú. Se calcula que esta organización mimada de la binacional recibió entre enero de 2024 y febrero de este año más de G. 212.147 millones (US$ 26,5 millones). Tesãi aparece con licitaciones que puentean la DNCP y en las cuales el principal beneficiado es el Ministerio de Salud Pública.

Desde patrulleras para la Policía Nacional, pupitres escolares de origen chino, mobiliarios para oficinas de Gobierno, consultorías y hasta equipos de espionaje aparecen como compras financiadas por la Itaipú Binacional entre enero de 2024 y febrero de este año, durante el mandato de Santiago Peña. Todas las adquisiciones se hacen mediante un abierto “baipaseo” de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) y en su mayoría ocultando proveedoras elegidas como los montos. La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops), Fundación Parque Tecnológico Itaipú (PTI), Fundación Tesãi y la misma binacional aparecen como las encargadas de los procesos. Solo algunos de los contratos publicados arrojan que el despilfarro supera G. 1,4 billones, alrededor de US$ 184 millones.