22 de febrero de 2026

LUQUE (Arnaldo Espínola, corresponsal). A dos meses del asesinato de la funcionaria judicial María Verónica Gariazu Escobar (29), la investigación fiscal quedó estancada. Varios testigos no fueron llamados para declarar y pese a denuncias de que la víctima, quien también era empleada del abogado Rodrigo Blanco, tenía a su nombre abultadas cuentas bancarias, la justicia no solicitó informes a los bancos.

