27 de enero de 2026
Ante la exposición financiera convencional, los organismos internacionales han informado sobre el alcance de ciertos métodos que resultan de los servicios tradicionales, pues, se sigue aplicando por parte de asociaciones criminales transnacionales para “potenciar” el tramo delictual, principalmente, aquellos relacionados con el trafico de armas y de sustancias ilegales, e igualmente frecuentes en los de carácter de financiamiento del terrorismo (FT).

El crecimiento del comercio electrónico y la sofisticación del cibercrimen han convertido la ciberseguridad en una pieza esencial para prevenir pérdidas financieras. A nivel mundial, el 60% de los líderes en prevención de fraude se enteran de las brechas de seguridad solo después de que comienzan las pérdidas, un indicador de que los ataques rara vez se originan en el punto de transacción, sino mucho antes, en el entorno digital.
Se propone un debate en relación con aquella perspectiva contemporánea que se reconoce como el fenómeno irregular del “lavado de cheques”, lo cual se familiariza con la conducta propia de cambio de información de pago y/o de valor de un “cheque”. En tal efecto, el agente genera una diversidad de procesos, como se percibe en el caso concreto del escaneado, con el fin de concretar cheques falsificados.
El exdiputado checo Petr Wolf, condenado en su país en 2012 a seis años de cárcel por fraude con subvenciones, fue extraditado el último viernes. Habría llegado al Paraguay en 2016, es decir, hace casi diez años, con un pasaporte de Letonia y una identidad falsa. Ese mismo año fue judicializada la respectiva solicitud de extradición, pero los investigadores supieron que se hallaría entre nosotros recién en 2019, siendo capturado en Asunción, solo en 2024 por agentes de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol). Recientemente fueron detenidos en nuestro país “El monstruo” peruano y “El abuelo” mexicano, dos de los grandes “huéspedes” que hemos tenido últimamente. El Paraguay no debe seguir siendo un oasis para los malhechores en fuga.
Es sabido que el sistema financiero se encuentra lidiando con una práctica novedosa de tinte fraudulenta y que ocupa un “mecanismo” para lograr el error en las personas físicas/jurídicas, pues los agentes escudriñan para obtener información confidencial vía tecnología.