17 de enero de 2026

Después de semanas de cenas, brindis, visitas familiares, y amigos que regresan por vacaciones, llegó enero. La heladera está más vacía, la agenda también. Lo que para muchas personas es un alivio, para otras se convierte en una mezcla extraña de cansancio, rareza… y culpa por necesitar, de forma casi urgente, estar solas.

El amanecer del primer día del año fue festivo en Asunción. Grupos de amigos y hasta familias enteras disfrutaron de la salida del sol compartiendo una bebida en las veredas y plazas. El tránsito estuvo movido en las primeras horas. La gente retornaba a sus hogares, mientras obreros municipales se encargaban de la limpieza. Así se dio inicio a enero, que para muchos es un mes de nunca acabar.


Las fiestas son momentos de celebración con comida, bebida y diversión en su máximo esplendor. Sin embargo, es importante ser conscientes de que los excesos pueden tener consecuencias adversas para nuestra salud física y emocional.

Se aproximan las fiestas de Navidad y Fin de Año. Cómo siempre el tema entre las familias y amigos es qué vamos a comer y quién trae qué para compartir en la mesa. Yo siempre lo miro de otro lado: deseo como todos saber el menú, pero simplemente porque ya quiero ir viendo dentro de mi cava qué vinos tengo para hacer el maridaje.